Un poco de historia…
La crioterapia existe desde la antigüedad, pero solo desde los años 70 la aplicación del frío empezó a interesar a los científicos.
En Europa, la crioterapia general se desarrolló primero en Polonia, donde se utiliza desde hace más de veinte años. Su desarrollo ha alcanzado hoy su madurez. Puede utilizarse tanto en el deporte de alto nivel como en el ámbito médico y en los centros de bienestar.
Mecanismo:
La crioterapia es una exposición al frío que aporta al cuerpo un efecto vigorizante, tonificante y una sensación de ligereza. Alivia el estrés, los estados depresivos, los trastornos del sueño y las migrañas.
Los profesionales de la salud hablan de choque térmico cuando la temperatura cutánea oscila entre 12 °C y 18 °C. Al final del tratamiento, la temperatura corporal disminuye aproximadamente de 6 °C a 8 °C, por lo que sigue siendo suave y no agrede el cuerpo.
Este tratamiento se inscribe en:
* Un programa Adelgazante: actúa como tonificante tisular contribuyendo a la combustión de las grasas, lo que ayuda al remodelado del cuerpo. La crioterapia provoca una bajada local de temperatura de 6 °C a 8 °C. Para restablecer la temperatura normal, el organismo desencadena una reacción de recalentamiento que se nutre de las reservas calóricas. El método tiene la doble ventaja de corregir los contornos al mismo tiempo que reafirma el cuerpo. Reduce visiblemente el efecto piel de naranja y reafirma la epidermis gracias a la difusión de activos destockantes.
* Un programa Piernas Pesadas: la crioterapia actúa disminuyendo el calibre de los vasos, lo que produce una vasoconstricción y aleja la sangre de la superficie de la piel con un efecto descongestionante. Este tratamiento aporta una sensación de piernas ligeras mejorando la circulación sanguínea y favoreciendo la microcirculación que permite la eliminación de toxinas.
* Un programa Deportivo: es una técnica que permite preparar el esfuerzo y optimizar la recuperación física. Este tratamiento permite atenuar la sensación de dolor, mejorando al mismo tiempo la tonicidad física. Contribuye a la disminución del tiempo de recuperación tras el esfuerzo.
Desarrollo de una sesión:
Envolturas con vendas de crepé previamente impregnadas de una solución líquida. Los principios activos penetran en los tejidos durante la sesión. Las piernas y los brazos pueden envolverse al mismo tiempo según la necesidad. El número de sesiones es variable según la persona y la zona a tratar: de 6 a 12 sesiones.